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7 mitos sobre el marisco: ¿qué es mentira y qué es realidad?

Las leyendas urbanas y mitos existen para absolutamente todo lo que nos rodea, y en este caso en particular queríamos referirnos a las que aparecen en boca de los comensales cuando se habla de consumir alimentos como los mariscos.

Son tantas las creencias que dan vueltas en torno al marisco, que consideramos que éste es un gran momento como para repasarlas, analizarlas, y finalmente dictaminar si están en lo cierto, o si no se trata de más que un engaño.

El primer mito acerca del marisco indica que este tipo de alimentos engorda. En absoluto es así, ya que de hecho el aporte calórico de los mariscos es casi inexistente, y además se trata de un producto que colabora con nuestra sensación de saciedad, por lo que solemos ingerir menor cantidad que de otros. Además, las grasas que posee son insaturadas.

Asimismo, mucha gente dice que el consumo de marisco dispara el colesterol, algo que tampoco es así. Si bien es cierto que posee colesterol, más que frutas o verduras, de ninguna forma se trata de un alimento que puede traerte problemas al respecto. Además, como es rico en ácidos grasos omega 3, reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol bueno, entre otros beneficios y propiedades nutricionales.

Ahora vamos a hablar de uno de los pocos mitos que sí es cierto, y es el que sostiene que el marisco es afrodisíaco. A diferencia de lo que se cree de otros alimentos, el marisco realmente es afrodisíaco, como ocurre con las ostras, las almejas, los mejillones o los camarones. Esto es debido a su alto contenido en proteínas, que estimulan el funcionamiento hormonal.

Hay foros y redes sociales que recomiendan que las personas recién operadas deberían evitar el marisco, cosa que también es falsa. Muy por el contrario, el marisco contiene nutrientes que ayudan a regenerar tejidos, cerrando las heridas; como útiles para regular el funcionamiento del estabilizar el sistema nervioso central. No sólo está prohibido en estos casos, sino que incluso podemos recomendarlo.

“El marisco contiene ácido úrico”. Si bien esta afirmación es cierta, y quienes tengan problemas de ácido úrico deberían considerarlo, se trata de una cuestión más determinada por lo genético, y que además encuentra en el alcoholismo y la obesidad, factores de riesgo más peligrosos.

Algunos creen, por otro lado, que el marisco no debería consumirse en la época de altas temperaturas, como entre los meses de mayo y agosto, debido a que se descompone demasiado rápido, y esto puede afectar su frescura. A estas alturas tenemos que decir que esta idea es anticuada, pues existen métodos de conservación más que eficientes pensando en mantener los mariscos frescos y en las mejores condiciones posibles todo el año.

Por último, una afirmación que dependerá de varios factores, y que por ende no puede considerarse que es totalmente verdadera ni falsa: “el marisco es caro”. Si bien no quedan dudas de que no es el alimento más barato, tampoco hace falta que comamos solo mariscos, sino que bien acompañados o en recetas, podemos gastar muy poco dinero y comer sabroso, como con las recetas que os proponemos en nuestro blog.