Certificado
ISO 9001:2008
Certificado
BAP ( Best Aquaculture Practice )
Certificado
Responsible source Audit program ( ethic )
Tienda Online

gallo

El gallo, ave conocida por su cresta y su kikiriki, tiene su hermano gemelo sin plumas en el mar, aunque probablemente no lleguen nunca a conocerse.

Nuestro primer pescado del año es un pez conocido también con el nombre de Iliseria o gallo del Norte. El gallo pertenece a la familia de los peces planos, cuyas especies se caracterizan por tener los ojos en el lado izquierdo del cuello. A veces, el gallo suele denominarse rodaballo de cristal. Esto es debido a que apenas posee color y a que su carne es translúcida, casi transparente.

El gallo vive en las aguas del Atlántico nororiental, en el mar del Norte y en el Mediterráneo occidental. Se encuentra entre los 100 y 400 metros de profundidad, aunque es posible hallarlo incluso a 800 metros.

El gallo común se puede comprar habitualmente fresco y entero. Otra especie habitual es el gallo monteado, el cual se diferencia del común por cuatro manchas oscuras que posee en la parte final de su cuerpo y porque su tamaño es menor.

Representa una de las especies más importantes dentro del mercado de pescado fresco y su precio es muy asequible. Y es que se trata de un pescado blanco de bajo contenido en materia grasa (100 gramos de porción contienen menos de 2 gramos de grasa). De hecho los nutricionistas lo recomiendan en dietas hipocalóricas, ya sea cocinado a la plancha o al horno.

Las proteínas que aporta son de elevado valor biológico, no obstante su contenido en nutriente es inferior al de la mayoría de pescados. Contiene diferentes vitaminas (B6 y B9, responsables de la formación de anticuerpos y hemoglobina, y de la producción y maduración de glóbulos rojos y blancos, respectivamente) y minerales (fósforo, potasio, magnesio y yodo).

El gallo se puede cocinar del mismo modo que el lenguado, aunque su sabor es menor. Sobre cómo prepararlo hablaremos en el próximo post, donde os traeremos varias recetas fáciles de preparar para que podáis practicar en casa.