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Hoy hemos entrado a la cocina y hemos visto a una de nuestras cocineras preparando una riquísima dorada y no hemos podido resistir la tentación de hacerle una foto junto con las demás cocineras, esas estupendas mujeres encargadas de cocinas unos platos que quitan el sentido. Para ellas, va dedicada esta entrada sobre la dorada.
Seguro que todos habéis comido alguna vez este pescado ya que es un pescado muy cultivado en piscifactorías y podemos consumirlo durante todo el año a un precio asequible. Sin embargo,  la carne de la dorada de cultivo es más blanda y menos sabrosa que la capturada en el mar.
cocineras dorada
La dorada recibe este nombre por una característica que la hace inconfundible: una banda de color dorado que suele tener entre los ojos. Sin embargo, en algunas comunidades autónomas no conocen a este pescado por el nombre de dorada, sino como zapatilla o zapata morisca, aunque no sabemos de dónde proceden realmente.
Por su contenido moderado en grasa, se trata de un pescado semigraso y de bajo aporte energético, convirtiéndolo así en un alimento muy adecuado para las personas que están a dieta y necesitan tener controlado su peso. Pero esta no es su única ventaja además, la dorada, destaca por su contenido en potasio, un mineral necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular.
En Dagustín solemos cocinar la dorada de dos formas: a la plancha o bilbaína. Cualquiera de las dos recetas consigue sacar lo más sabroso de este pescado, aunque siempre sugerimos comer a la plancha porque así no ocultamos el delicioso sabor de su carne.
Si queréis probar a preparar la dorada a la bilbaína en casa, aquí tenéis la receta que ya os contamos en febrero aunque con una variante: el pescado que os proponíamos era el bacalao.